Tener algún objetivo bien definido, que sea lo suficientemente importante (no necesariamente grande) y que tenga un potencial evidente para mejorar tu vida en algún aspecto clave para ti, puede hacer que hagas esfuerzos que, en otras condiciones, no harías.
Solo por eso ya merece la pena planteárselo.
Lo único con lo que tienes que lidiar es con la posible frustración derivada de no alcanzar finalmente dicho objetivo.
La cuestión es: intenta establecer objetivos que, por el mero hecho de perseguirlos, ya consigas un saldo neto positivo final en cuanto a tu desarrollo personal. Si lo haces así, consigas o no tus objetivos, tendrás la sensación de haber ganado.
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FUERZA Y PAZ
***Este fue el tema estrella de la sesión de anoche en mentoría grupal nocturna de los martes. Si tienes curiosidad, aquí te dejo la información: MENTORÍA GRUPAL INFO.
