Tengo un amigo que no es el lápiz más afilado del estuche, pero sí el más humilde.
Sabiendo que no tenía una inteligencia elevada, buscó compensarlo adquiriendo cultura y conocimientos.
Un día, le dije:
«Eres la leche, estoy seguro de que con un poco más de cociente intelectual no te habrías ni planteado convertirte en alguien tan culto y leído.»
Me dio la razón.
Todo lo que te falta lo puedes compensar con humildad. Te lo aseguro.
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FUERZA Y PAZ.


