Sin tiempo ni silencio para pensar, no se puede avanzar.
Porque siempre estás a una sola idea de poder cambiar las cosas.
Pero las ideas no llegan si no tienen espacio para hacerlo.
Si te pillan con el móvil, viendo la tele, hablando o demasiado ocupado, esperan.
Es como si no tuviesen prisa o como si fuesen demasiado orgullosas como para interrumpir lo que sea que estés haciendo.
Hazles sitio, un sitio especial. A su altura.
O pasarán de ti. Punto.
113/1000
FUERZA Y PAZ.
PD: A esto te enseño en mi nuevo libro Las 48 reglas de la disciplina. Consíguelo aquí: https://amzn.eu/d/ikadipI
