Siempre hay margen suficiente para salir adelante.
Poco o mucho.
Difícil o muy difícil.
Pero lo hay.
Nunca me ha pasado, ni una sola vez, que venga un cliente a pedirme ayuda y yo tenga que decirle: «lo siento, estás jodido, no se puede hacer nada, tu vida a partir de aquí será un descenso continuo hasta el final».
Ni me ha pasado ni me pasará.
Porque siempre hay margen. Siempre.
Lo único que tienes que hacer es encontrarlo, porque está ahí.
Y cuando lo encuentres, explótalo, al máximo. No hay más, ni falta que hace.
26/1000
FUERZA Y PAZ.

