«Si hubiese tomado otra decisión, mi vida sería diferente ahora».
Decimos esto con cierta ligereza de sentido.
Porque es evidente que SÍ sería diferente, porque somos el final de una cadena de causa→efecto→causa→efecto, pero es que se nos olvida que diferente no siempre es igual a mejor.
Es como ese que sube joven al cielo y, al llegar, uno que andaba por ahí le pregunta: «¿cómo has llegado aquí?», y ese le contesta: «cruzaba por la calle y esquivé un coche con el que iba a chocar». El otro, de nuevo, le responde: «¿cómo se muere uno por eso?», a lo que finalmente el otro le contesta: «no vi el camión que venía por el otro carril».
Ojo.
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FUERZA Y PAZ
