Feliz día del Señor.
Oro por ti, para que tengas una feliz y fructífera vuelta a la rutina, a los estudios o al trabajo.
Para que recuerdes que Dios quiere que trabajemos duro pero también que no nos afanemos demasiado, que no nos preocupemos en exceso y que nos acordemos que él está con nosotros. Para que la ansiedad por el futuro no nos aleje de la fe que debemos tener en él.
Y oro por ti, para que ayudes a los que te rodean y te dejes, a su vez, ayudar por ellos.
Porque así quería Dios que viviésemos aquí.
Que Dios te bendiga, siempre.
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FUERZA Y PAZ
