Feliz día del Señor:
Oro por ti, para que reblandezcas tu corazón y te vuelvas cada día más compasivo y misericordioso. Para que Dios te haga comprender que la humildad no te vuelve más débil sino al contrario.
Y oro por ti, para que comiences a hacer solo cosas que te hagan bien. Para que comiences a amarte como él te ama ya y desde siempre.
Finalmente, oro por ti, para que recibas el perdón que te ofrece por tus errores, fallos y pecados. Un perdón que devuelve la inocencia y la dignidad.
Amén.
Que Dios te bendiga, siempre.
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FUERZA Y PAZ
