Ten paciencia.
No todo se consigue rápido ni a la primera.
La mayoría de las veces se trata solo de insistir.
Acepta que cada cosa tiene su tiempo y su ritmo.
Si no lo haces, te frustrarás hasta perder las ganas de seguir intentándolo.
Recuerda que ser paciente es una virtud, no un mal trago.
Lo que yo te puedo decir es que, constantemente, veo llegar a la línea de meta a los que tienen paciencia, a los que perseveran. Y no he visto a ningún impaciente subirse a lo alto del podio, nunca.
Jamás subestimes de lo que serías capaz si tuvieses auténtica paciencia.
132/1000
FUERZA Y PAZ.
PD: La paciencia también es disciplina, por cierto. Y si también te gustaría ser más disciplinado, no te pierdas mi último libro «Las 48 reglas de la disciplina». Consíguelo aquí: https://amzn.eu/d/ikadipI
