Detrás de todas las buenas ideas que he tenido en mi vida hubo muchos ideas malas antes.
Una idea que no funciona puede llevarte a una que sí.
Casi nadie tiene buenas ideas a la primera, te lo aseguro.
Un día coges una idea, y analizas si se puede salvar algo. Qué sirve y qué no.
Y tiras a la basura lo que no vale. Entonces, a eso, le añades una nueva idea. Y repites.
Y así, de mala idea en mala idea, acabas formando una buena.
Así que, no tengas miedo a tener malas ideas. Piensa en ellas como el bloque de mármol que, tras un montón de golpes, puede terminar convirtiéndose en una bonita escultura.
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FUERZA Y PAZ

