Ayer me preguntaron lo siguiente:
«Hola Joan, mi hermano dice que cree que Dios existe, que está seguro de ello, pero no sé por qué motivo no termino de verlo como un creyente. Estoy confundido. ¿Qué puedes decirme sobre esto?»
No es lo mismo creer que Dios existe que creer en Él.
Lo dice claro en la Biblia, en Santiago 2:19: «¿Tú crees que hay un solo Dios? ¡Magnífico! También los demonios lo creen».
Y esto me parece diferencial.
Porque no basta con estar convencido de que Dios existe, eso no hace al creyente.
Lo que hace al creyente es la relación íntima y personal con Dios, la fe y la confianza.
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FUERZA Y PAZ
