Lo que he observado, una y otra vez, es que las personas infelices piensan demasiado en ellas mismas. No diría que son egocéntricas tanto como diría que están ensimismadas. Están demasiado embarulladas en sus propios pensamientos. ¿No te pasó nunca, de niño, tener un profesor que estuviese demasiado pendiente de ti y de todo lo que hacías? ¿Te hacía sentir bien? ¿A que no? En el momento en el que se centraba en otra cosa tú, al momento, respirabas y eras más feliz. Estamos demasiado centrados en nosotros, tanto que casi se podría decir que estamos obsesionados con nosotros.
Pensar mucho en uno mismo aumenta mucho la probabilidad de terminar teniendo algún pensamiento infeliz.
287/1000
FUERZA Y PAZ
***Puedes leer más sobre la felicidad en mi primer libro, que ahora está al 50% de descuento ↓

