Todos tenemos ideas útiles durante el día.
Clarividentes. A veces, incluso geniales.
Pero se evaporan al poco tiempo porque no les prestamos atención.
Ramón y Cajal decía que hay una cosa que es imprescindible hacer cuando a uno le viene una buena idea a la cabeza: escribirla en un papel. Porque si no, se van. Y raro es que vuelvan.
Vuelve al papel.
Lleva un diario personal. Y si es en vivo, mejor*.
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FUERZA Y PAZ
*Esto del diario personal «en vivo» lo explicaré próximamente. Es una de las herramientas más útiles que he encontrado en mucho tiempo.
