Saltar al contenido

Las Decisiones Que No Tomamos.

Sobrevaloramos las opciones que no tomamos.

Y nos martirizamos con lo que bien que podría haber salido todo de haber elegido justo lo que no elegimos.

Y digo yo: «¿Y qué coño sabemos realmente sobre cómo habrían salido las cosas?»

Porque… perfectamente podría haber ido todo peor.
Igual ni estarías aquí.

Estamos siempre a un mal cruzar la calle de ser atropellados.

Lo mejor es pensar: «De lo que podría haber pasado no tengo nada que decir, pero tengo mucho que decir sobre lo que puede llegar a pasar». Punto.

FUERZA Y PAZ.

Publicado enEl Blog de Joan.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies