Tenemos una cantidad limitada de energía, tiempo, concentración y recursos.
Si abrimos demasiado las opciones, dispersaremos y dividiremos esos recursos, volviéndonos poco efectivos.
Es un poco como lo que pasa en año nuevo con los propósitos. La mayoría fallan con ellos porque simplemente se ponen más de uno. Si se propusiesen sólo un objetivo para un año completo, y sólo uno, y se centrasen en él, con todo su potencial y recursos, la probabilidad de conseguirlo crecería como la espuma.
Y esto es algo en lo que muchas personas no caen.
No se dan cuenta de que se están dispersando. Y al hacerlo, se dividen a sí mismas y sus recursos, dividiendo así también las posibilidades de conseguir aquello que se proponen.
Pruébalo. Quédate con un sólo objetivo, una sola meta, y dale todo lo que tienes, lo mejor de ti, durante un tiempo realmente suficiente. Seguramente no lo has probado nunca, casi nadie lo hace, pero pruébalo… seguro que acabarás asombrado.
FUERZA Y PAZ.

