El viernes presenté mi último libro «Las 48 reglas de la disciplina» en el Fnac de Valencia.
La verdad es que en algunos momentos (como en el de la foto) de la conferencia me asaltaron recuerdos de cuando mi vida era completamente distinta, plenamente anónima, y la comparaba con el hecho de estar ahí dando una charla a un centenar de personas hablando de mi segundo libro publicado.
Es increíble lo mucho que puede cambiar la vida.
Incluso a mejor.
Qué importante es tener esperanza. Fe. Creer. Soñar. Tener ilusión.
Doy gracias a Dios por todo esto, mientras dure. Y si un día termina —espero que no— le daré gracias por poder haberlo vivido.
FUERZA Y PAZ.


