Ayer me preguntaron lo siguiente:
¿Cuál es el mensaje más importante de Las 48 reglas de la disciplina?
La cuestión es que no hay un único mensaje importante como alma del libro, sino varios. Pero… si tuviese que elegir uno y solo uno, diría el siguiente:
La disciplina puede y debe re-humanizarse. Hay que dejar de verla como ese camino desagradable y autolesivo al que nos sometemos, de vez en cuando y muy a nuestro pesar, para conseguir ciertas cosas. La disciplina puede y (de nuevo) debe ser esforzada pero también agradable. Porque no se trata de saber disciplinarse sino de convertirse en una persona disciplinada, y no dejar de serlo nunca. Es así como uno deja de sufrir la disciplina para pasar a amarla.
Te recomiendo encarecidamente que te leas el libro, te prometo que te estarás haciendo un gran favor. Y a tu yo del futuro más aún. Consíguelo aquí → LAS 48 REGLAS DE LA DISCIPLINA.
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FUERZA Y PAZ

