—Si Dios quiere que creamos en él, ¿por qué no se muestra y nos lo pone más fácil?
—Ya se mostró, muchas veces además.
—Eso decís, pero fue hace muchísimos años. Tendría que mostrarse de nuevo ahora.
—¿Tú tienes ganas de creer en Dios?
—No. Por eso lo digo.
—Pues eso también lo sabe Dios. Entonces, ¿para qué va a mostrarse a ti si sabe que no quieres creer en él?
—Vale, pues olvídate de mí, piensa en los que sí quieren creen en él.
—Todo aquel que quiere creer en él ya cree en él o está en el proceso de llegar a hacerlo. Y eso también lo sabe Dios.
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FUERZA Y PAZ

