Primero: ¿Qué es orar?
Y yo lo tengo bastante claro, tanto que mi respuesta consiste en 5 palabras:
ORAR ES HABLAR CON DIOS.
Luego, me suelen preguntar:
¿Y qué le dices?
Más que pensar en qué le digo quizá sería más óptimo pensar en «qué le cuento».
Porque eso es lo que hago, contarle mis cosas. Mi día a día, mis preocupaciones, mis miedos (que gracias a Él son casi inexistentes), mis deseos, etc.
Y luego, eso sí, sería lo suyo pensar en «qué le pido».
Porque le pido cosas. Sobre todo estas:
- Que no me permita desviarme de la voluntad que tiene para mí.
- Que me dé salud, a mí y a los míos.
- Que aparte de mí todos los deseos que él no crea buenos para mí.
- Que me perdone todos mis pecados, fallos y errores.
- Y que me siga dando fuerzas y sabiduría, todos los días, para hacer lo que hago.
Así lo hago yo. Y lo hago, además, muchas veces al día.
¿Por qué no te lo propones?
¿Qué tienes que perder?
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FUERZA Y PAZ.
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