Saltar al contenido

¿Cómo NO es un buen amigo? – Las 48 reglas de la disciplina.

«Un buen amigo jamás dejaría que te hicieses daño».

Esto escribí en la regla nº 30 de mi nuevo libro «Las 48 reglas de la disciplina«.

Con esto debería bastar para detectar a algún que otro mal amigo.
A mí me habría servido mucho en su día.

Cuando era chaval, con once o doce años, tenía un amigo así.
Un día me retó a saltar desde un muro hasta una verja que quedaba a dos metros y medio de mí. El problema es que había cuatro metros de caída hasta el suelo si no conseguías engancharte bien a la rejilla.

Yo no quería pero mi «amigo» dijo las palabras mágicas, es decir: «No tienes cojones». Y salté. Y fallé. Caí al suelo como un saco de pienso descargado de un camión. Plof. Seco. Duro.

Perdí el conocimiento. Pero lo peor vino después.

Cuando por fin abrí los ojos… mi amigo se había ido.

Yo pensaba que se habría ido a buscar ayuda al verme así pero no, qué va. Se había ido a montar en un columpio que había por ahí cerca.

Eso no era un buen amigo.

Un buen amigo ya, de entrada, no habría propuesto un juego tan peligroso.
Un buen amigo me habría dicho «que ni se te pase por la cabeza, Juanito».

24/1000

FUERZA Y PAZ.


Publicado enEl Blog de Joan.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies