Me lo preguntan cada vez más: ¿Cómo lo haces para leer tantos libros? ¿Lees muy rápido?
La respuesta es que no está ahí el truco. No reside en leer muy rápido sino en priorizar la lectura sobre otras cosas como, por ejemplo, el uso del teléfono móvil.
Mi truco no es leer rápido sino leer mucho cada día. Sobre todo, en los descansos de mi trabajo. En lugar de sacar el móvil, saco un libro.
Sé que no tenemos todo el tiempo libre que desearíamos, pero si el poco que nos queda lo usamos para cosas que, al fin y al cabo, no nos llenan demasiado… entonces parece que el tiempo es aún menos que el que es.
Es cuestión de elegir y, luego, sacrificar. No hay más.
Como suelo decir: puede que no tengas todo el margen que desearías pero, pese a ello, aún puedes usar el margen que tengas como es debido.
A por ello, fenómeno. Vamos.
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FUERZA Y PAZ.

