Saltar al contenido

Aprende a ponerte plazos razonables.

En mi último libro «Las 48 reglas de la disciplina«, escribí:

«Hay pocas estrategias mejores que imponerse plazos y respetarlos.
Pero siempre que sean plazos razonables».

¿Qué quería decir con eso de «siempre que sean plazos razonables»?

Pues que los plazos hacen buena o mala una idea.

Por ejemplo:

IDEA BUENA → Voy a intentar perder 10 kilos en un año.
IDEA MALA→ Voy a intentar perder 10 kilos en dos semanas.
IDEA MALA 2→ Voy a intentar perder 10 kilos en 20 años.

Aprende a ponerte plazos razonables.
Y luego aprende a respetarlos.

Si dominas este arte, te convertirás en una máquina de cumplir.

94/1000

FUERZA Y PAZ.


Publicado enEl Blog de Joan.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies