3 cosas que puedes hacer para comenzar a forjar tu fe.
- Ábrete a la posibilidad de creer.
Si el corazón se encuentra plenamente endurecido, entonces no hay forma humana de que nadie, ni el mejor teólogo o apologeta del mundo, pueda ayudarte a tener fe.
Debes abrir un mínimo resquicio hacia Dios. Una minúscula grieta en tu corazón para Él. Si lo haces, Él vendrá. Sin duda. - Lee la Biblia.
Es difícil conectar con un Dios al que no conoces. Para conseguir eso, tienes la Biblia. Empieza a leerla de forma salteada o, como yo aconsejo: comienza por los evangelios. Y vuelve a ellos una y otra vez. Cuanto más conozcas a Dios, más efectivo será el tercer punto que te cuento a continuación. - Ora.
Habla con Dios. Comunícate con él. Dile lo que sientas. Cuéntale tus problemas. Tus miedos. Confiésale tus culpas y déjate perdonar por Él. Si lo haces el tiempo suficiente, notarás que no estás solo en ello. Y tendrás, siempre a tu disposición, la mayor fuente de paz que un ser humano puede conocer.
Que Dios te bendiga.
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FUERZA Y PAZ.
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