Aquí tienes tres consejos directos y sencillos para ser más disciplinado.
El primero: Descubre cuál sería el beneficio directo por ser disciplinado y cuál sería el perjuicio por no serlo. Así verás la distancia real entre una actitud y su contraria.
El segundo: Tómate un tiempo cada día, por la mañana, para organizarte. Cuanto más te organices, mejor rendirás. Con un plan de batalla se pelea siempre mejor.
El tercero: Prioriza. No se trata de hacer mucho sino de hacer lo que es debido. No termines nunca el día sin haber hecho lo más importante, aunque eso suponga dejar otras muchas cosas sin hacer.
114/1000
FUERZA Y PAZ.
PD: Si quieres llevar tu disciplina más allá, lee mi último libro «Las 48 reglas de la disciplina». Puedes conseguirlo aquí: https://amzn.eu/d/ikadipI

