¿Cómo podría hacer mejor algo de lo que ya hago?
Esa es una de las preguntas más poderosas que uno puede hacerse.
Y de las más sencillas de responder.
He observado que la mayoría no piensan en cómo mejorar lo que ya están haciendo sino en introducir nuevas cosas que hacer. Y no es que esté mal, es solo que eso es mucho más difícil y, también, menos óptimo.
Si vas a hacer algo nuevo, lo más probable es que no lo hagas demasiado bien.
Pero si piensas en algo de lo que estás haciendo actualmente, lo más probable es que lo estés haciendo con bastante solvencia. Siendo esto así, no es para nada complicado mejorarlo y llegar a cierto nivel de excelencia o incluso de maestría.
Quizá puedes intentar ser una mejor pareja.
Un mejor trabajador.
Un mejor amigo.
Quizá puedas entrenar mejor.
Cuidarte un poco más.
Leer libros un poco más complejos.
Usar un poco menos el teléfono.
Tener un poco más de fe.
Tratarte un poco mejor.
Amar un poco más.
Dormir media hora más cada noche.
Gastar un 5% menos.
Esa mejora la tienes al alcance de la mano. Úsala.
289/1000
FUERZA Y PAZ
***Sobre estos temas hablo en profundidad en mi último libro «Las 48 reglas de la disciplina», consíguelo ahora aquí → https://amzn.eu/d/ikadipI