Uno es capaz de aguantar lo que cree que es posible aguantar.
Léelo otra vez y ahora te explico.
Lo veo cada poco tiempo con mis clientes. Me cuentan situaciones que viven, situaciones duras y, en muchos casos, indignantes. Pero… que resulta que también son situaciones innecesarias. Quiero decir: que no tendrían por qué vivirlas.
Un ejemplo: una pareja que te trata fatal y te falta al respeto. Solo aguantas eso si en tu cabeza cabe la posibilidad de estar soportando y aguantando una situación así. Y aquí viene lo importante: SI TUVIESES UN SENTIMIENTO DE DIGNIDAD COMO ES DEBIDO, YA NO TE PRESTARÍAS A VIVIR SITUACIONES QUE ATENTEN CONTRA TU DIGNIDAD.
Al verte, de repente, involucrando en historias así, pararías un momento, alzarías la mano y dirías: «yo no tengo por qué aguantar esta mierda, ahí os quedáis».
Acuérdate de la dignidad.
180/1000
FUERZA & PAZ
***Si necesitas algo de mí, escríbeme a joan@joangallardo.es