No te pierdas este episodio de mi podcast, te ayudará a entender un par de cosas importantes….
134/1000
FUERZA Y PAZ.
Hacer lo que es debido.
Insistir.
Resistir.
No renunciar a las primeras de cambio.
Luchar mientras merezca la pena.
Saber rendirse a tiempo.
No meterse en batallas perdidas.
Ser prudente.
Amar la tranquilidad más que a las complicaciones.
Cuidar de lo que se tiene.
Ir solo a por lo que de verdad se necesita.
Prosperar sin hundir a nadie.
No correr sin motivo.
Ser justo.
No pagar mal por mal.
Amar lo que se hace.
No dejarse robar tiempo ni energía.
Y ser amable, agradable y generoso.
133/1000
FUERZA Y PAZ.
Ten paciencia.
No todo se consigue rápido ni a la primera.
La mayoría de las veces se trata solo de insistir.
Acepta que cada cosa tiene su tiempo y su ritmo.
Si no lo haces, te frustrarás hasta perder las ganas de seguir intentándolo.
Recuerda que ser paciente es una virtud, no un mal trago.
Lo que yo te puedo decir es que, constantemente, veo llegar a la línea de meta a los que tienen paciencia, a los que perseveran. Y no he visto a ningún impaciente subirse a lo alto del podio, nunca.
Jamás subestimes de lo que serías capaz si tuvieses auténtica paciencia.
132/1000
FUERZA Y PAZ.
PD: La paciencia también es disciplina, por cierto. Y si también te gustaría ser más disciplinado, no te pierdas mi último libro «Las 48 reglas de la disciplina». Consíguelo aquí: https://amzn.eu/d/ikadipI
Sé bueno, aunque tengas razones para no serlo.
Sé generoso, aunque tengas poco.
Sé fuerte, aunque lo que tengas que soportar te parezca demasiado.
Sé valiente, aunque te tiemblen las rodillas.
Sé amable, aunque los demás no lo sean.
Sé leal, aunque tengas la espalda llena de puñaladas.
Sé inquebrantable, aunque te pase por encima la peor tormenta.
131/1000
FUERZA Y PAZ.
La regla #19 de mi último libro dice así: Céntrate en lo importante e ignora lo que no lo es.
¿Sabes? Recuerdo la primera vez que me apliqué este principio, hace muchos años ya. Levanté mis manos, dispuesto a llevar la cuenta con los dedos a medida que se me fuesen ocurriendo. Quince minutos después, me seguían sobrando dedos.
Dios, la familia, los amigos, el arte, el mundo, el conocimiento, el trabajo… no me salían más.
Sentí que me estaba perdiendo algo. Que no lo estaba haciendo bien.
Me fui a dar un paseo para pensar. Al cabo de un rato, me dije: «un momento, a lo mejor lo que pasa es que lo he hecho demasiado bien, igual no hay tantas cosas realmente importantes, y si resulta que son pocas… podré dedicarme bastante bien a ellas… siempre que deje de involucrarme gravemente con las cosas que NO son importantes».
Y así fue desde entonces. Tengo tiempo y energía para lo que importa, porque no pierdo ni tiempo ni energía en lo que no.
Ese es el espíritu de la regla #19.
129/1000
FUERZA Y PAZ.
PD: Si aún no has leído mi último libro, no esperes más:
«Hagas lo que hagas, ámalo».
Así decía una maravillosa escena de Cinema Paradiso.
Pues cuánta razón. Sí señor.
¿Cómo sería tu vida si amases todo cuanto hicieses?
No hace falta ser el más listo de la clase para saber que sería mejor.
Como mínimo, la vida sería más bonita. Más llevadera cuanto menos.
¿Entonces? ¿Por qué no lo hacemos todos y ya está?
Pues no lo hacemos porque el amor es un esfuerzo.
Nos pasamos la vida entera esperando a que nos salga solo, pero el amor no es así.
El amor es muy digno, se resiste si no lo sudas.
Se seca si no lo riegas.
Lo bueno es que merece la pena. Como nada en el mundo.
Ama todo lo que hagas.
Yo he amado escribir esto.
128/1000
FUERZA Y PAZ.
PD: Sobre el amor también escribí en mi primer libro Nunca renuncies a ser feliz, lo puedes conseguir aquí: https://amzn.to/4epTiwT
Hoy te presto uno de mis mejores descubrimientos musicales de los últimos tiempos: Hermanos Gutiérrez.
Iba a contarte muchas cosas sobre ellos, como lo mucho que su música me lleva a la calma y a la serenidad, pero… ¿para qué? Es mucho mejor que los escuches y saques tus propias conclusiones.
127/1000
FUERZA Y PAZ.
Sé agradecido.
Podrías no tener lo que tienes, por poco que te parezca.
Además, podrías estar sufriendo de tantas formas en las que NO estás sufriendo ahora que lo mínimo que podemos hacer es decir GRACIAS.
Busca, constantemente, lo que está bien en tu vida.
Y estrújalo. Valóralo.
Lo que está mal pronto se arreglará, pasará o se olvidará. Te lo prometo.
Pero lo que ya está bien, está ahí para que lo aprecies, lo vivas y descanses en ello.
Lo tienes en la mano. Date cuenta.
126/1000
FUERZA Y PAZ.
PD: Para una guía hacia la felicidad: mi primer libro «Nunca renuncies a ser feliz». Si no lo has leído, hazte un favor: https://amzn.to/4epTiwT
No te quemes.
A veces es mejor conseguir nuestros objetivos en un poco más de tiempo.
Las prisas siempre conllevan un precio no siempre agradable de pagar.
Como me decía mi madre: «Despacito se llega más lejos».
Piénsalo.
125/1000
FUERZA Y PAZ.
PD: Con la esperanza de aclarar varios conceptos sobre la disciplina, como el que te acabo de explicar aquí, escribí «Las 48 reglas de la disciplina». No te lo pierdas, podría ayudarte enormemente: https://amzn.eu/d/ikadipI
Ideas. Obsesiónate con ellas, si hace falta.
Porque toda tu vida siempre está a una sola idea de distancia de cambiar para siempre.
Las vidas se estancan porque dejan de aparecer las ideas.
Tenlo en cuenta.
124/1000
FUERZA Y PAZ.
PD: ¿Sabes qué sería una buena idea? Que leyeses mi primer libro, «Nunca renuncies a ser feliz». Sería una buena idea y un gran favor que te harías: CONSÍGUELO AQUÍ.
Es difícil acertar con los siguientes libros a leer. Pero, de vez en cuando, uno encuentra a sus «autores infalibles». Esto es como encontrar un tesoro. Por eso grabé un vídeo con una pequeña lista de autores de los que leería cualquier cosa con la certeza de que me gustaría.
Aquí lo tienes, espero que te guste y te haga descubrir nuevas y buenas lecturas:
123/1000
FUERZA Y PAZ.
PD: En mi newsletter semanal tienes recomendaciones exclusivas sobre libros. No te los pierdas: SUSCRÍBETE AQUÍ, QUE VIENE CON UN EBOOK DE REGALO.
No te puedes rendir con las cosas que merecen la pena.
Quizá ese sea el verdadero problema: que te faltan más cosas de este tipo.
Porque cuando uno lucha por algo que merece la pena, incluso lo más duro llega a resultar soportable.
Ayer lo pensaba: «¿Qué sería capaz de hacer por mis hijos?». Lo estuve meditando largo rato. Y la respuesta final fue que sería capaz de hacer muchas más cosas de las que sería capaz de hacer por mí mismo.
Por eso siempre digo que hay que tener, al menos, una cosa muy importante por la que luchar. Algo tan grande que por sí mismo procure el movimiento y el esfuerzo.
A esto me refería en mi último libro con lo de que es mucho mejor tener grandes motivos que una gran motivación.
122/1000
FUERZA Y PAZ.
El miedo solo es una puerta que no está cerrada con llave.
Está ahí, separándote de lo desconocido e incierto, y por eso existe la tentación de no acercarse. De no abrirla. Es demasiado fácil alejarse.
Es demasiado fácil ser cobarde.
No podría entenderlo más.
Ahora bien, aunque es más difícil ser valiente, tampoco lo es tanto como te piensas.
Como te decía, el miedo es una puerta que no está cerrada con llave.
Es más fácil no acercarse; pero hacerlo, girar el pomo y abrir no es tan complicado.
Solo hay que atreverse. Con miedo, quizá incluso con temblores y sudores, pero solo hay que dar el paso.
El primer paso es el más difícil. Pero el segundo ya cuesta menos. Y el tercero, menos aún.
Para cuando llevas veinte pasos, ya no tiemblas. A los treinta, no sudas.
Así es la valentía: solo un poco más difícil. Un poco.
121/1000
FUERZA Y PAZ.
PD: El obstáculo del miedo fue el último con el que cerré mi primer libro «Nunca renuncies a ser feliz», y me consta que fue uno de los más reveladores. No te lo puedo recomendar más: https://amzn.to/4epTiwT
¿Un consejo para padres cuando los hijos hacen alguna trastada?
Este: recordad cómo erais cuando erais niños. Sobre todo cuando os saquen de vuestras casillas.
Y así volveréis a tener presente que vosotros tampoco erais perfectos. Y que más de una vez debisteis llevar al límite a vuestros padres.
A mí me funciona. 😉
120/1000
PD: En mi primer libro, hablé sobre estas cosas en el capítulo sobre la pareja. Lo puedes comprar aquí ahora: https://amzn.to/4epTiwT
Intenta tener fe.
Verás lo difícil que es.
Soltar y confiar.
Quitarte la mochila de tus angustias y decirle a Dios:
«Confío en ti, te lo entrego, que sea lo que tú consideres».
Porque somos adictos a la preocupación.
Es nuestro gran vicio: el drama. Que es, por cierto, un tipo de vanidad.
Y la vanidad es y será siempre uno de los peores pecados.
Pruébalo.
Si lo consigues, tendrás un pedacito de cielo en la Tierra, en tu vida.
119/1000
FUERZA Y PAZ.
Estaba yo jugando un partido de fútbol. Tenía 16 años.
Había discutido con el árbitro un par de veces, pero nada grave.
Se notaba que no le caía bien, pero nada más. No me había enseñado ni una tarjeta amarilla ni me había advertido tan siquiera.
En una jugada del partido en la que el equipo contrario nos estaba contraatacando, yo bajé a defender a todo correr. El árbitro, también corrió hacia la jugada, y yo estaba a sus espaldas. A unos cinco metros. A mi lado, había dos jugadores del equipo contrario, corriendo también en la misma dirección que la mía y la del árbitro.
Pues bien, estos dos jugadores, que eran del mismo equipo, sí que se llevaban muy mal. Y estaban discutiendo fuerte al tiempo que iban corriendo. Se calentó tan rápido la cosa que uno de ellos le dijo al otro: «Hijo de puta».
Aquí viene el plot twist.
El árbitro, se para en seco y toca el silbato, parando el partido. Se saca una tarjeta roja del bolsillo y… ¡me la saca a mí!
Yo no entendía un carajo. Me quedé de piedra. No sabía ni qué decir, no estaba comprendiendo nada de lo que estaba sucediendo.
Le dije: «¡¡¿¿A mí??!! ¡¿POR QUÉ?!».
Él, literalmente, respondió: «¡Ale, vete a hacer puñetas!». Y me señaló con el brazo la salida del campo.
Unos padres del equipo, me llevaron en volandas porque yo no quería irme del campo. En un momento, mi entrenador saltó al campo a preguntar al árbitro qué había pasado. Este le respondió: «Me ha llamado hijo de puta».
Imagino que ahora ya has pillado lo que pasó.
La lección de esta historia es: estas mierdas a veces pasan. A veces, lo único que puedes hacer es joderte.
118/1000
FUERZA Y PAZ.
Es mejor intentarlo y no llegar, que no intentarlo nunca.
¿Por qué?
Porque gran parte de la paz de conciencia que tendrás el día de mañana depende de lo valiente que seas hoy. Punto.
Créeme, no quieres, en un futuro, una cabeza llena de «¿qué habría pasado si yo…?».
117/1000
FUERZA Y PAZ.
PD: Te lo explico más en profundidad aquí:
Valora tus opciones.
No te cierres a la primera que se te ocurra.
Valora el riesgo/beneficio y haz solo apuestas que merezcan mucho la pena.
Si lo que tienes que ganar es claramente mayor que lo que podrías perder, dale. Y dale fuerte. Con todo. Uno se recupera siempre más fácilmente de la valentía que de la cobardía.
116/1000
FUERZA Y PAZ.
PD: No te pierdas el ebook de regalo que tendrás al apuntarte gratis a mi newsletter. Entenderás a la perfección a lo que me refiero.
¿Harías trampas si pudieras y no te fuesen a pillar nunca?
Esta fue la pregunta que más me impactó de chaval.
Me la hizo una profesora de lengua.
Me lo pensé un momento, y le dije:
—¿Hacer trampas para conseguir qué?
Ella me miró, callada, y me respondió:
—¿Qué más da?
Le contesté:
—Mucho. Hacer trampas para sacar un 9 en un examen no creo que merezca la pena. Hacer trampas para salvarle la vida a una madre, sí.
Ella, visiblemente frustrada, me contestó:
—No has entendido la pregunta. Déjalo.
Era más bien al contrario: la había entendido demasiado bien. Desde entonces, la ética se convirtió en uno de los temas a los que más tiempo le dediqué. Me impactó observar cuántas cosas parecían correctas si pensabas un poco y cómo, al pensar un poco más en ellas, comenzaban a parecer incorrectas. Y viceversa.
Vale la pena pensar un poco más. Pensar largo, amplio y despacio.
Sobre todo con las cosas importantes.
115/1000
FUERZA Y PAZ.
PD: Si te ha gustado este post, mi newsletter semanal te encantaría. Apúntate gratis aquí: https://joangallardo.es/newsletter/