Acabo de ver un vídeo de esos en los que un youtuber va entrevistando al personal por la calle haciendo preguntas… incómodas, por decirlo así.
Las «víctimas», en este caso concreto, son una pareja de nueva formación. Se ve que no llevan mucho tiempo juntos. Y resulta que están en una manifestación en favor de la inmigración en los Estados Unidos.
Al chico, que lleva un cartón bastante grande con la frase «Estados Unidos es la inmigración» —sea lo que sea que eso signifique— le preguntan si está a favor de la inmigración ilegal. El chico se lo piensa y dice que no, que no está a favor de la inmigración ilegal.
Aquí viene la magia.
La chica, al escucharlo, se lo queda mirando —a su reciente novio— en un gesto de desaprobación y censura, como diciendo «No, no, cómo que no estás a favor». Él intenta explicarse diciendo «a ver, si es ilegal es ilegal, ¿no?», a lo que ella responde «la inmigración ilegal no es ilegal». Así tal cual.
El entrevistador le pregunta de nuevo al chico, la misma pregunta. El chico, ahora, no sabe qué responder mientras su —reciente— novia se lo queda mirando esperando la respuesta correcta en una pose de «como no digas lo que yo quiero que digas… te has quedado sin novia».
El entrevistador, ante tal esperpento, se marcha y los deja atrás.
Conclusión: no intercambies valores por novias o novios.
93/1000
FUERZA Y PAZ.
PD: Sobre los valores escribí, y mucho, en mis dos libros. Los tienes aquí: el primero «Nunca renuncies a ser feliz«, y el último es «Las 48 reglas de la disciplina».