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Mes: enero 2018

Lo imposible posible, así de imposible.

Decía Aristóteles que lo que todavía no es, puede ser, pero nada de lo que no puede ser llega a ser.

Cuántos imposibles deseados he visto llegar… cuántos imposibles no deseados llegaron también.

No vale la pena hacer predicciones.

Sigo vivo y en pie. Amando.
Preparado para lo imposible. Porque echando la vista atrás veo y te digo que lo imposible se hace posible, por imposible que parezca, con mucha frecuencia.

La vida ya me ha dado cosas que pensé no poder disfrutar. No me importa nada más que seguir libre y abierto en canal ante la vida. Ante imposibles con el mentón levantado.

VAMOS.

PAZ.

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El Penúltimo Escalón. Parte I.

El penúltimo escalón es el término que suelo usar para referirme a aquellos que se encuentran en una crisis de felicidad y están ubicados un escalón antes de tocar fondo.

De algún modo saben que no están bien, de eso no tengáis dudas, pero se resisten a caer del todo y ante dicho miedo se niegan a moverse demasiado hacia arriba, no vayan a perder el equilibrio y caigan al fondo.

Sus últimos esfuerzos, fútiles todos ellos, van dirigidos a aguantarse en ese escalón. No tienen fuerza y les falta humildad y auto-crítica para subir desde ahí. Tampoco les apetece dejarse ir y tocar fondo porque se verían obligados a hacerse cargo de ellos mismos, lo cual puede provocar desde ansiedad a ataques de pánico.

Lo mejor bien pudiera ser ceder. Aceptar el dolor y ceder.
No luchar en los términos que conocemos,
que pueden ser incorrectos si lo pensamos adecuadamente.

Mi opinión (que como siempre digo, puede valer o no valer NADA) es que es peor sostenerse en ese penúltimo escalón. Que pocas personas nacen con tanta humildad y auto-crítica de serie como para saber levantarse desde ahí. Que lo mejor bien pudiera ser ceder. Aceptar el dolor y ceder. No luchar en los términos que conocemos, que pueden ser incorrectos si lo pensamos adecuadamente.

El ego sobrevive cómodo en esa tesitura y viene a decirte algo del tipo: «Tú no tienes culpa de nada, la culpa la tienen los demás. Sigue en tus trece, no estamos tan mal aquí. Ya nos salvará algo o alguien, y si no al menos nos tenemos el uno al otro». Casi, uno tiene al otro, y ya sabemos quién a quién.

Como dice la canción entonces «Cuando llegas al fondo, estás cerca de la cima. Entonces la mierda se convierte en gotas de chocolate«. Cuando tocas fondo tienes motivos, en el penúltimo escalón sólo tienes excusas.

Seguiremos en la próxima parte de este tema para seguir desarrollando este concepto y poder ayudar a alguien.

PAZ.

Joan Gallardo.

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Iron Lion Zion.

I’m gonna be iron like a lion in Zion.

Os alargo el vídeo para que escuchéis toda la fuerza de Bob Marley. Con toda seguridad una de las figuras más influyentes de mi vida.

Creo en la cimática porque he amado y vivido la música más allá de lo racional.

Porque he sentido lo que no tiene sentido sentir.

Paz.

 

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Sonríe por tu vida.

Sonríe. Por tu vida. Ya basta. Punto y final.

No tires más días a la basura joder.

Somos unos privilegiados. Mira a tu alrededor y dime si tienes motivos suficientes para quejarte.

Me cago en mi alma si me dices que sí.

Si estás viendo esto es que estás respirando. ¿Joder qué más necesitas?

VAMOS hostias.

 

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Cuando seas mayor.

Cuando seas mayor harás lo que quieras. Me lo dijeron un millón de veces de niño.

Y yo me lo tomé como una promesa.

Algo así: «Juanito, cuando seas mayor prométeme que harás todo lo que quieras»

Es mucho mejor de lo que esperaba.

Deberías probarlo tú también.

Paz.

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