Pues ya estamos en el post consecutivo número 100. Otra vez.
No sé si es la cuarta o quina intentona. Pero no entra en mis planes rendirme con este reto de publicar 1000 entradas en 1000 días. Aunque el día de mañana falle en el post 999.
Porque no. Porque yo no soy así. Porque yo, cuando fallo, vuelvo a intentarlo.
Porque acepto que, si he fallado, es porque no sabía lo suficiente como para hacerlo bien. Y ese fallo era necesario para en algún momento conseguir lo que me propongo conseguir.
No hay más.
Así, la cosa queda como sigue:
Intento → fallo → aprendo → intento de nuevo, pero mejor.
Dicho esto, confío en que esta vez será la buena.
Gracias por estar ahí cada día. Un abrazo grande.
100/1000
FUERZA Y PAZ.

